Una columna de acero puede estar perfectamente calculada y aun así fallar por donde nadie mira: los pernos de anclaje y la placa base. Es la unión que todos dan por hecha, la que se hormigona primero y se revisa al final, y la que concentra buena parte de los problemas que encontramos en faena.

Los pernos de anclaje son el punto donde la estructura metálica le entrega sus cargas a la fundación. Por ahí pasan el peso, el viento, las fuerzas de los equipos y, en Chile, sobre todo el sismo. Si esa unión falla, no importa cuán robusta sea la columna: la estructura pierde su apoyo.

El problema es que la placa base vive entre dos especialidades. El hormigón lo diseña uno, el acero otro, y el montaje lo ejecuta un tercero. Los errores aparecen justo en esa frontera. Esta guía resume qué hace realmente una placa base, cómo puede fallar un perno y cuáles son las siete fallas que más se repiten en las estructuras industriales que revisamos.

Anatomía de una placa base con pernos de anclaje Corte de una unión columna-pedestal: columna de acero, placa base, tuercas y arandelas, grout sin retracción, pernos de anclaje con largo libre y placa de anclaje embebida en un pedestal de hormigón armado. hef Columna de acero Placa base Tuerca + contratuerca Arandela de placa Tuerca niveladora Grout sin retracción Largo libre (≥ 8d) Perno de anclaje Placa de anclaje Pedestal de H.A.
Anatomía de una unión columna–pedestal. Cada pieza cumple una función: si falta una, la unión trabaja distinto de como se calculó.

Qué hace (de verdad) una placa base

Una placa base transmite cuatro tipos de esfuerzo, y cada uno viaja por un camino distinto:

  • Compresión: baja por la columna, se reparte en la placa y llega al hormigón a través del grout. Los pernos casi no participan.
  • Tracción (levantamiento): cuando el viento o el sismo intentan levantar la columna, son los pernos los que la sujetan, y la llevan hasta la placa de anclaje embebida en el pedestal.
  • Corte: la fuerza horizontal puede tomarse por roce, por una llave de corte soldada bajo la placa o por los propios pernos. Cuál de los tres trabaja depende de los detalles, no de la intención del diseñador.
  • Momento: en bases empotradas, la placa se comprime en un borde y tracciona los pernos del borde opuesto.

La referencia técnica más usada para diseñar la placa es la Guía de Diseño 1 de AISC (Base Connection Design for Steel Structures, cuya tercera edición se publicó en 2024). La capacidad del anclaje dentro del hormigón se verifica con el capítulo 17 de ACI 318. En estructuras industriales chilenas, todo eso se enmarca en la NCh2369.

Cómo falla un perno de anclaje

Un perno de anclaje no tiene una sola capacidad: tiene varias, y la que manda es la menor. ACI 318 obliga a verificar por separado el acero y el hormigón, en tracción y en corte:

Modos de falla de un perno de anclaje según ACI 318 Seis esquemas: fluencia del acero (dúctil), arrancamiento del cono de hormigón, extracción, desprendimiento lateral, rotura del borde por corte y desprendimiento por palanqueo (frágiles). Fluencia / rotura del acero DÚCTIL · LA DESEABLE Arrancamiento del cono FRÁGIL · TRACCIÓN Extracción (pullout) FRÁGIL · TRACCIÓN Desprendimiento lateral FRÁGIL · BORDE CERCANO Rotura del borde por corte FRÁGIL · CORTE Desprendimiento por palanqueo FRÁGIL · CORTE (PERNO CORTO)
Modos de falla de un anclaje en hormigón (ACI 318, cap. 17). Solo la fluencia del acero es dúctil y avisa antes de colapsar; los demás son frágiles.

La diferencia clave está entre la falla dúctil y la frágil. Cuando el perno fluye, se estira de forma visible y disipa energía durante el sismo. Cuando el que falla es el hormigón —el cono, el borde o la extracción del perno—, la rotura es súbita y sin aviso. Un buen diseño sísmico busca que, si algo tiene que ceder, sea el acero del perno y no el hormigón que lo rodea.

Un perno de anclaje bien diseñado no es el más fuerte: es el que falla de la manera correcta.

Las 7 fallas más comunes en terreno

1. Pernos fuera de posición

Es la falla más frecuente y la más cara de corregir. El pedestal se hormigona semanas antes de que llegue la estructura y, cuando la columna se presenta, los agujeros de la placa no coinciden con los pernos. El estándar de práctica de AISC admite apenas 3 mm (1/8") de diferencia entre pernos de un mismo grupo, una tolerancia que solo se cumple con plantillas rígidas y control topográfico antes de hormigonar.

La tentación en obra es calentar y doblar el perno, o agrandar los agujeros con soplete. Ninguna de las dos debería hacerse sin cálculo. Existen soluciones verificadas —placas adaptadoras, anclajes químicos post-instalados o una placa base rediseñada— que corrigen la desviación sin comprometer la unión.

2. Pernos que se cortan antes de estirarse

Un perno completamente adherido al hormigón concentra toda su deformación en unos pocos centímetros, justo bajo la placa, y puede cortarse antes de desarrollar su ductilidad. Por eso, en zonas sísmicas se especifica un largo libre: un tramo del perno encamisado o desligado del hormigón, para que pueda alargarse en toda esa longitud.

ACI 318-19, en su opción de diseño dúctil (17.10.5.3), pide un largo de estiramiento de al menos 8 diámetros y acero con alargamiento mínimo de 14 %. Estudios sobre marcos arriostrados diseñados con NCh2369 muestran lo mismo: aumentar el largo libre de los pernos mejora la ductilidad del sistema completo.

3. Arrancamiento del cono de hormigón

Cuando el perno tracciona, arrastra consigo un cono de hormigón que se abre hacia la superficie. Si el perno está poco embebido, el cono se arranca antes de que el acero alcance su resistencia. Las soluciones conocidas son aumentar el largo embebido, separar más los pernos para que sus conos no se superpongan, o colocar armadura de anclaje diseñada para coser ese cono.

4. Pedestales chicos y pernos cerca del borde

Para ahorrar hormigón se dimensionan pedestales "justos" y los pernos quedan a pocos centímetros del borde. Esa distancia reducida castiga dos capacidades a la vez: en tracción aparece el desprendimiento lateral del recubrimiento, y en corte, la rotura del borde. Un pedestal unos centímetros más ancho suele ser la solución más barata de todo el proyecto.

5. Confiarle el corte a pernos con agujeros sobredimensionados

Las placas base llevan agujeros más grandes que el perno para absorber las tolerancias de montaje; el Manual AISC indica, por ejemplo, 1-5/16" para un perno de 3/4". Con esa holgura, la fuerza horizontal no se reparte entre todos los pernos: la toman primero los que quedan en contacto. Si el corte es importante, hay que resolverlo con arandelas de placa soldadas a la placa base o con una llave de corte embebida en el grout, y no suponer que todos los pernos trabajan por igual. El roce, por su parte, no es confiable cuando el sismo levanta la columna.

6. Grout mal ejecutado

El grout es el que realmente apoya la placa: transmite toda la compresión al pedestal. Cuando se reemplaza por mortero común que se retrae, cuando quedan vacíos bajo la placa o cuando la columna se apoya en forma permanente sobre las tuercas niveladoras, la compresión se concentra en los pernos y en puntos aislados de la placa. Lo correcto es un grout sin retracción, con un espesor habitual de 25 a 50 mm, vaciado de un solo lado para expulsar el aire y con la placa provista de agujeros de venteo cuando es grande.

7. Tuercas sueltas, sin arandela o con corrosión

En las inspecciones de estructuras en operación aparece con frecuencia lo básico: tuercas que nunca se apretaron, contratuercas ausentes, arandelas omitidas y bases donde el agua y el material de proceso se acumulan sobre la placa. En plantas con ambientes agresivos, la corrosión en la base de columnas reduce la sección de los pernos precisamente en el punto más solicitado. Una inspección periódica y una buena protección (drenaje, recubrimiento y sello del grout) evitan reparaciones mayores.

Checklist rápido de una placa base

Posición de pernos
Plantilla y topografía antes de hormigonar
Largo libre
≥ 8 diámetros en zona sísmica
Distancia al borde
Verificada en tracción y corte
Corte
Llave de corte o arandelas soldadas
Grout
Sin retracción, 25–50 mm, sin vacíos
Tuercas
Apretadas, con contratuerca y arandela

NCh2369:2025: qué cambia y desde cuándo

El INN publicó la nueva NCh2369:2025, de diseño sísmico de estructuras e instalaciones industriales, en mayo de 2025. El MINVU la declaró norma oficial mediante el Decreto Exento N°12, publicado el 9 de marzo de 2026. Luego, el Decreto Exento N°36 (Diario Oficial, 10 de septiembre de 2026) amplió el plazo de entrada en vigencia de seis a dieciocho meses.

  • Hasta el 10 de septiembre de 2027 rige la NCh2369:2003, y los permisos ingresados antes de esa fecha se evalúan con ella.
  • Desde el 10 de septiembre de 2027, las nuevas solicitudes se evalúan con la NCh2369:2025.
  • Los proyectos que ya estaban en ejecución al 10 de septiembre de 2026 pueden desarrollarse con cualquiera de las dos versiones.

Para los anclajes, la consecuencia práctica es simple: dejar escrita desde el inicio la versión de la norma en las bases técnicas, especificaciones y contratos. Un proyecto que mezcla criterios de ambas versiones es el escenario perfecto para observaciones del revisor y para pernos que no calzan con el resto del diseño.

Cuándo pedir una revisión de los anclajes

No hace falta esperar a ver un perno cortado. Conviene revisar la unión columna–fundación cuando:

  • Se instala un equipo nuevo o más pesado sobre una estructura existente.
  • Los pernos quedaron fuera de posición y se necesita una solución antes de montar.
  • Hay corrosión visible en la base, grout fisurado o tuercas sueltas.
  • La estructura pasó por un sismo importante y se observan pernos estirados, placas levantadas o grout desprendido.
  • Se va a ampliar o modificar una nave o plataforma en operación.

En Teseracto revisamos y diseñamos anclajes como parte de nuestras memorias de cálculo estructural, y proyectamos refuerzos en faena sin detener la operación cuando una unión existente ya no da el ancho. Si el problema es un daño ya visible, nuestro peritaje estructural determina la causa y la solución.

Preguntas frecuentes sobre pernos de anclaje

¿Qué es un perno de anclaje?

Es la barra de acero que une una estructura metálica (columna, equipo o soporte) con su fundación de hormigón. Queda embebida en el pedestal y, a través de la placa base, transmite tracción, corte y momento al hormigón.

¿Qué diferencia hay entre un perno de anclaje preinstalado y un anclaje químico?

El perno preinstalado se deja en el hormigón antes de hormigonar, normalmente con placa o cabeza en el extremo. El anclaje químico o post-instalado se coloca en una perforación sobre hormigón ya endurecido y trabaja por adherencia de un adhesivo. Ambos se calculan con el capítulo 17 de ACI 318, pero tienen modos de falla y requisitos de instalación distintos.

¿Qué largo debe tener un perno de anclaje?

Depende de las cargas, del diámetro, de la distancia a los bordes y de la resistencia del hormigón. El largo embebido debe evitar que el cono de hormigón falle antes que el acero, y en zonas sísmicas conviene dejar un largo libre de al menos 8 diámetros para que el perno pueda estirarse antes de romper. Se define siempre con cálculo, no con una regla fija.

¿Se puede doblar o calentar un perno de anclaje mal ubicado?

No sin evaluación de un ingeniero. Doblar o calentar el perno puede reducir su resistencia y su ductilidad, y dañar el hormigón alrededor. Hay soluciones calculadas, como placas adaptadoras, anclajes post-instalados o modificar la placa base, que resuelven el problema sin comprometer la unión.

¿Qué norma se usa en Chile para diseñar pernos de anclaje?

En estructuras industriales rige la NCh2369 (hoy la versión 2003; la NCh2369:2025 entra en vigencia el 10 de septiembre de 2027), complementada con el capítulo 17 de ACI 318 para la capacidad del anclaje en el hormigón y con la Guía de Diseño 1 de AISC para la placa base.